LA METAMORFOSIS POLACA

Pablo D´Ors

Reseña aparecida en “Blanco y Negro Cultural”
del diario ABC, nº 655 (14 de agosto 2004)

Hay obras capaces de mostrar el carácter transgresor de la «verdadera» literatura. Las tiendas de canela fina (1934), a la que poco después seguiría El sanatorio de la Clepsidra, pertenece sin duda a ese tipo de libros capaces de flirtear entre diversos géneros (la poesía, el ensayo...) y estilos (naturalista, fantástico...).

A través de recuerdos infantiles y visiones oníricas, en medio de una vegetación lujuriante y turbadora. Bruno Schulz (1892-1942) presenta la triste y decadente vida de una pequeña comunidad de Galitzia. Como todo gran libro, éste contiene una filosofía del tiempo, presentada en este caso a través del mundo mercantil: las tiendas de canela fina, representantes del viejo orden, deben ceder el paso a lo nuevo.

Pero el plato fuerte de esta narración es la figura del padre, un comerciante de telas (el padre de Schulz también lo era), rebelde al proceso de la modernidad y mecanización. Lo maravilloso de esta figura patriarcal (descrita con trazos maestros en el capítulo «Tratado de los maniquíes») es el modo en que se va aislando del exterior, derrotado por los negocios sin escrúpulos. Mediante extraños experimentos, este hombre se llega a transformar en un ave («Las aves»), en una cucaracha («Las cucarachas») o en una mosca («La estación muerta»), para extinguirse al final bajo la forma del cangrejo o del escorpión («La última fuga de mi padre»).

alternativa creativa

Si toda gran novela trata en último término de un cambio o conversión, en Las tiendas de canela fina se plantea este cambio de manera explícita y física (como en la kafkiana La metamorfosis, quizá el ejemplo emblemático). Sólo en este sentido es legítima y pertinente la comparación con Kafka, a la que otros críticos han recurrido demasiado pronto.

Desde El sueño de una noche de verano en adelante, son muchos los escritores que han jugado con la idea de la transformación del hombre en animal. El mérito de Schulz radica en que tal mutación no es originada por arte de magia (Shakespeare), de lección moral (La Fontaine) o de alienación (Kafka), sino como alternativa creativa a un mundo aburrido y hostil.

Ayuda saber que en su ensayo La mitificación de la realidad (1936), algo así como su ars poética, Schulz subraya el valor literario del simbolismo y de la mitología. Pero Schulz es un pesimista (es bastante probable que su ejecución en el gueto de Drohobycz, durante una inspección de la Gestapo, fuera un suicidio encubierto), por lo que su acercamiento a los mitos -en los que finalmente no cree- no puede ser sino irónico y amargo.

Con un innegable trasfondo autobiográfico y una prosa en que lo lírico se funde con lo grotesco, esta novela recibió en su día el merecido reconocimiento del público y de la crítica. Por sus singularísimas formas sintácticas y por la asombrosa mezcla entre solemnidad y ligereza, merece la pena curiosear en estas tiendas de canela fina, una buena muestra de la poética polaca del periodo de entreguerras.

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Bruno Schulz (1882-1942)

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EL PRIVILEGIO DE SER DIOSES
Alberto Martín Aragón
Reseña aparecida en la revista ”LETRA INTERNACIONAL”
nº 86 (2005) ver más