A Ostap Ortwin Ostap Ortwin, seudónimo. De verdadero nombre: Oskar Katzenellenbogen (1876-1942), crítico literario y teatral, especialista en literatura, editor. Asesinado por los nazis en Lvov. Las cartas se encuentran en la colección de la biblioteca ucraniana de la Academia de ciencias de Lvov. 1 Varsovia, 20 de mayo 1921 Señor, Estoy en Varsovia desde hace algunos días, pero sólo ayer se me presentó la posibilidad de encontrarme con el señor Horzyca(1) a quien usted me recomendó pensando que podría aconsejarme y animarme en mis proyectos. Me sorprendió agradablemente saber que el señor Horzyca ya había oído hablar de mí e incluso esperaba mi visita. Me recibió con los brazos abiertos, y no pude sino felicitarme por haber conocido a alguien tan respetable y con tan buena disposición hacia mí. No necesité mucho tiempo para adivinar a quién debía una disposición tan amistosa respecto a mí; el señor Horzyca ha acabado por confesarme que fue usted mismo quien, por propia iniciativa, me había recomendado cálidamente a él y le había rogado que se ocupase de mí –incluso antes de que hubiera pensado enviarle unas palabras por escrito. Le agradezco que haya manifestado tanta benevolencia respecto a mí y testimoniado un tan vivo interés por mis proyectos artísticos. No sé si merezco tanta atención de su parte, pero deseo en cualquier caso que el futuro le dé la razón. Al contacto con tantas cosas nuevas me sentí repentinamente abatido al tomar conciencia de mis propias limitaciones y de los progresos que aún me quedan por hacer. El señor Horzyca me aconsejó ir a ver a Skoczylas(2); así, pues, me acercaré a su casa a partir de mañana. Quizá pueda trabajar en su escuela. El señor Horzyca me pondrá también en contacto con Kramsztyk(3). Me permito acompañarle con mi carta un esbozo a lápiz, así como algunos de mis dibujos(4) (estuve tentado de enviárselos a mi regreso a Lvov), y espero que no me negará el placer de aceptar ese modesto regalo. Dándole las gracias una vez más, le ruego, señor, que acepte mis más distinguidos saludos. Su devoto Bruno Schulz 2 Drohobycz, Floriańska, 10; 15 de mayo 1935 Señor, Hace mucho tiempo que buscaba un pretexto para reanudar el contacto con usted después de tantos años. Para mi enorme alegría el señor Lille(5), al igual que el señor H. Sternbach(6) me han dicho que ha leído usted Las Tiendas de Canela Fina y que su reacción fue muy favorable. Quisiera decirle hasta qué punto eso me reconforta. Hace tiempo que me pregunto con inquietud qué acogida le reservaría usted a ese libro. Hace quince años –¿lo recuerda?– ¡usted mismo descubrió mis talentos de pintor! Ocurrió en casa de Roman Aleksandrowicz(7). Gracias a su recomendación, conocí entonces a Karol Irzykowski(8) con quien hacía tiempo deseaba encontrarme. Pero después, sintiéndome terriblemente inhibido, no supe sacar provecho de esa relación. Todavía hoy, años más tarde, siento la misma inhibición en presencia del señor Irzykowski, e incluso me cuesta mantener una conversación con él. Le ruego me disculpe si le escribo así, sin un motivo preciso. Acepte, señor, mis saludos más distinguidos. Bruno Schulz NOTAS 1. Wilam Horzyca (1889-1959), crítico, director teatral, traductor, poeta, dramaturgo. 2. Władysław Skoczylas (1883-1934), grabador, pintor y escultor, contribuyó al desarrollo del grabado polaco contemporáneo. 3. Roman Kramsztyk (1885-1942), pintor y grabador. Su última obra, que parcialmente pudo salvarse de la destrucción, es una serie de dibujos sobre el ghetto de Varsovia, donde él murió en agosto de 1942. 4. Grabados (cliché-verre) de Schulz, del ciclo El Libro Idólatra. Schulz empleaba esa técnica en los años 20. 5. Ludwik Lille (1897-1957), pintor (ver notas, introducción a las cartas a Ludwik Lille). 6. Herman Sternbach, crítico literario, germanista, ensayista, traductor y editor de los poetas clásicos alemanes. 7. Roman Aleksandrowicz, doctor en derecho, uno de los abogados más conocidos de Lvov en el periodo de entreguerras, amante del arte, amigo de Ortwin. 8. Karol Irzykowski (1873-1944), crítico literario, prosista, ensayista, traductor. [Bruno Schulz A Ostap Ortwin en: Correspondencia, Maldoror ediciones, Vigo 2008, 185 p. Traducción: Jorge Segovia y Violetta Beck] |

